Un 8 de octubre

8 de octubre de 2013.

Un grupo de estudiantes de la facultad de Filología se reúne en la ‘Kommune 6’, lugar de encuentro habitual de jóvenes tan rebeldes como ebrios, para celebrar la asamblea fundacional de la asamblea Filólogos Anónimos. Las cervezas corren y un huracán de ideas se apodera de la sala. Sus ilusiones fluyen y toman forma de palabras que se entrelazan y mecanografían, asentando las bases de un nuevo proyecto colectivo en el que cada uno ha puesto un pedacito de sí mismo.

Y así, comienzan a organizar el encierro del 21 de octubre en la facultad, que juntaría a más de 200 personas. Debates, charlas, recitales improvisados y proyecciones de cine se sucedían en un torrente de libertad y cultura colectiva. Era su revolución cultural a pequeña escala. Desde entonces, todo fue rodado. Los recitales, la charla de Aitana Alberti, las manifestaciones…

8 de octubre de 2015.

Caballerizas de Anaya, cafetería de la facultad de Filología.

Un grupo de estudiantes de distintas filologías se da cita en Caballerizas. Tienen en mente la creación de una revista cultural, con ninguna o poca experiencia previa. Sin embargo, les une la determinación de hacer un periodismo inclusivo, creando diálogo, compartiendo historias que les apasionen tanto que no puedan evitar contar. Y, sobre todo, de nutrirse los unos de los otros y crecer, crecer y crecer en un ambiente crítico y transgresor, lúcido y orgánico. Los temas no tardan en llegar: literatura, sociedad, música, política, arte… Los cafés se suceden y las miras se amplían, con la ilusión por las nubes pero los pies en la tierra. Abrir más secciones, entrevistas e incluso hacer la revista en papel.

Pero, como un bebé recién nacido, carecía de nombre.

La semana siguiente, en el Café Alcaraván, vuelven a quedar con la sola intención de bautizar la revista. La discusión y los pensamientos se disparan, hasta que uno de ellos se topó en un rincón de su mente con esta bella coincidencia temporal.

Y se hizo el consenso absoluto.

Creo que se lee entre nuestras líneas la pasión por contar las historias que nos fascinan, de sacar debate sobre aspectos del arte o la sociedad, de simplemente expresar la complejidad de nuestros sentimientos por medio de la palabra escrita. Esta pasión trasciende nuestro blog para desembocar en un mar de historias, que por desvaríos del destino nos ha unido en este proyecto.

Sin embargo, hemos estado ausentes durante los últimos meses. Cada uno de nosotros está disfrutando en su mar, dejándose llevar por la corriente para encontrarse con otras historias, causas y pasiones. Por ello, hemos decidido disfrutar del apacible mar y vagar a la deriva por un tiempo. Seguro que las caprichosas corrientes nos vuelven a juntar.

Nosotros, sus componentes, estamos seguros de poder encontrar pronto el lugar y el tiempo para plasmar y compartir nuestras historias, curiosidad y pasión en este proyecto. Hasta pronto, volveremos más adelante.

Por la pasión puesta en común,

Revista 8ctubre.

Howl4

Intelectuales orgánicas y la torre de marfil

Hace una semana acabé el trabajo de final de carrera. Pese haber escogido un tema fascinante como es el postcolonialismo, mi sensación al entregarlo fue más liberadora que placentera. No llegué a disfrutar. La novela se llama Matigari, y está escrita por el escritor keniata Ngugi wa Thiong’o’. Básicamente, Matigari retrata la continuación del colonialismo en la Kenia posterior a la independencia y, además, da una alternativa socialista para el país en la que todos y todas caben. Y no solo eso, sino que está escrita en un lenguaje oral y sencillo accesible para que lo entienda cualquier persona, desde el obrero urbano hasta el campesino. Vamos, una llave de palabras para liberarse de la esposas de la colonización mental. Y, aún así, hacer este trabajo supuso una carga y no un placer.

Algo de culpa la tiene un texto que leímos en la clase de Raza, Género y Sexualidad en este curso de Filología Inglesa. Su nombre era “Intelectual Orgánica Certificada”, de Aurora Levins Morales. Una pasada, increíble. culturaSi tenéis oportunidad, leedlo, seguro que lo encontráis en pdf por internet. Volviendo al tema, Morales es una académica anti-academia, una intelectual orgánica. Me explico. Ella critica la separación entre la realidad y lo académico, señalando la creciente brecha que se abre entre el mundo real y sus gentes y los que pretenden escribir sobe ellos. Para ello, relata su experiencia feminista en Estados Unidos, en la que destaca el sentimiento de sororidad que se crea al juntarse con otras mujeres y discutir sobre cómo sufren los problemas del patriarcado. Hablaban, se escuchaban, reflexionaban, sentían, se emocionaban, empatizaban las unas con las otras. Y aprendían. Y hacían que otras personas aprendieran y se sintieran parte de un grupo que las apoyaba en el que se sentían cómodas. Es decir, que creaban conocimiento a través del grupo, de lo colectivo, formando lazos no solo culturales sino afectivos y fraternales. Precisamente Ngugi, además de escribir Matigari¸ se dedicó a ir por las zonas campesinas a hacer teatro. Algo así como La Barraca de Lorca y compañía. Iba por los pueblos y aldeas haciendo reír –y pensar– a la gente, quienes actuaban en las obras que ellos mismos producían y dirigían. Haciéndoles partícipes de la riqueza cultural del país, con numerosas etnias, lenguas y tribus. Otro intelectual orgánico.

tumblr_inline_ngjaooJ9kk1t6xke1Hace un mes, con el Word abierto y el contador de palabras de mi trabajo final en 400, no se me quitaban Aurora Morales y Ngugi de la cabeza. Joder, qué sensación tiene que ser crear y compartir conocimiento con otras personas, sentirse parte de una comunidad viva y vibrante, crear cultura desde abajo. Vamos, que ser un intelectual orgánico –o una, en el caso de Morales- debe ser increíble. Pero la realidad apartaba de un empujón a Morales de mi mente y fijaba mi atención en el pdf de estudios postcoloniales de la pantalla. Mucha mierda con muchas sílabas y muchos –ismos. Lo de siempre. La vista se apartó sola de la pantalla y se clavó en la imagen de Holden Caulfield que tengo tras el escritorio. Naturalmente, los recuerdos asociados a Holden –protagonista de El Guardián entre el centeno– afloraron en un tono rojo y gris. Aquel héroe de la adolescencia temprana que, entendiéndolo con perspectiva, no me parece tan heroico, aún teniéndolo grabado a tinta en la piel. Ese personajillo que tanto me cambió, del que tanto he hablado y al que tanto le debo. Los que me conozcan lo sabrán, soy un poco chapas. Y bueno, me encendí. agnanterre_68_425.jpgJoder, imagínate la cantidad de gente que andará escribiendo gilipolleces sobre Holden con teorías complejas, de esas rollo freudiano guay, que no llegan a nadie. Que no hacen partícipe de lo que representa Holden ni contagian esa sensación antisocial tan propia de la novela de Salinger. Y me di cuenta que, para una persona apasionada por Matigari  –la novela de mi trabajo– yo sería un gilipollas. Y me sentí un poco imbécil. Me imagino a un chaval keniano sufriendo la injusticia del Estado neo-colonial de Kenia (¿no ves? Si es que mira como escribo…) mirándome mientras escribo palabrería rimbombante tomándome un café en mi habitación. Aquí, cómodo  junto a mi mesita del té, mi ordenador y mis libros de teorías postcoloniales, mientras él sufre una realidad tan dura como la de la Kenia postcolonial. Como es obvio, pensaría que soy gilipollas. Y me sentí totalmente lejano y ajeno a la realidad que Ngugi critica y a la alternativa que propone. Yo solo, escribiendo en un lenguaje que comprenderán cuatro académicos a los que les interese esto y que a saber quién lo leerá (si alguien lo hace). Así no se transmite nada. Así solo se empaqueta una reflexión que yo hago y se la embadurna de palabrería que priva a la mayor parte de la gente de su comprensión.

Yo, voluntariamente, estaba envasando al vacío mis reflexiones y sentimientos ligados a la novela, fruto de mi pasión por el tema y mis ideales socialistas, para alimentar la bestia de la academia. Ahí estaba yo, en mi escritorio, enarbolando la bandera roja sentadito cómodamente citando a Gramsci y Fanon de manera enrevesada para que, al final, no lo lea nadie. Ahí, traduciendo mi pasión por la libertad y la justicia a un lenguaje que más que comunicar, confunde. Contribuyendo al empaquetamiento del conocimiento para su posterior venta en repositorios de ensayos académicos. Poniendo mis conocimientos fuera del alcance de la gente de mi clase social: la obrera. Es decir, actuando contra mis principios. Así, me di cuenta de que la pasión, el amor y los ideales no se transmiten en formato MLA, Chicago o APA. b59165e6bc2efdb492777048a6363b66.500x334x1

La realidad revestida de un halo sabiondo y profundo solo sirve para que unos pocos se sientan superiores en su torre de marfil y para que separen la cultura de la gente a la que le pertenece. Un ensayo académico nunca podrá sustituir una conversación apasionada sobre política o literatura en la que transmites más con la mirada que con las palabras. Y es que, joder, he aprendido más tratando de entender a un mendigo en el metro de Budapest que leyendo artículos académicos, memorizando apuntes para vomitarlos en un examen –que esa es otra– o escribiendo un paper. He tenido conversaciones usando las manos con ancianas bielorrusas que me han enseñado mucho más que clases en las que el profesor lee un Powerpoint. No es que quiera tirar los cimientos de la academia, sino sacarla de lo más alto de la torre de marfil en la que se hospeda y bajarla al suelo. Al llano. Con nosotros y nosotras.

Más coloquios, debates, lecturas, charlas. Más crear desde abajo y para los de abajo. Más participación, colectividad y comunidad. Unámonos todos, criaturitas del señor, cerveza en mano, sedientos de saber y ansiosos de crear, con el éxtasis de la curiosidad y tics visionarios estremeciéndose en nuestro pecho. Creemos, compartamos, sintamos. Y derribemos juntos la torre de marfil.

Carlos Léaud

img_0945

Reseña de «Los Reyes del Baile»

Los Reyes del Baile es una obra de microteatro dirigida por Víctor H. Blanco con guión de Carlos Campuzano. Se puede ver en la Malhablada, con pases de jueves a domingo a partir de las 20h. Se trata de una comedia light, desenfadada, ambientada en el típico baile de fin de curso de instituto yankee. La semana pasada asistimos a su representación, de la cual destacamos su ambientación: esa clásica ball norteamericana con su ponche, vestidos de gala y superficialidad. Los personajes son un reflejo de la juventud estadounidense –y por extensión occidental- de un marcado carácter banal. La presencia constante de las redes sociales durante la obra refleja el sobreuso de las mismas y nuestra dependencia sobre las mismas. De hecho, sin hacer spoiler, los creadores han sabido llevar esa importancia de las redes sociales fuera de la obra haciendo partícipe al público, demostrando que teatro y realidad son perfectamente compatibles. En cualquier caso, si os animáis a verla podéis hacerlo en la Malhablada los dos jueves que le faltan al mes.

13124759_633509563471114_7910498491752292014_n

XXXVII Selmana de les Lletres Asturianes

13140997_10206731934156683_154680441_n

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Y el asturiano? Una ilusión, una sombra, una ficción…

El monólogo de Segismundo en La vida es sueño, de Calderón de la Barca –bachiller de la Universidad de Salamanca de origen montañés-,  bien describe la percepción que se tiene hoy en día de las hijas del astur-leonés. Como una caricia en sueños, ese romance latín hablado en el medievo pareció desaparecer; pero nada más lejos de la realidad.

Con la expansión de la corona de Castilla y la relevancia de su lengua, el castellano, todo aquel que quisiera darse a conocer y prosperar debía conocer la lengua de reyes. Tal fue la presión, que la identidad lingüística y sociocultural de los pueblos españoles se fue difuminando hasta casi desaparecer; sin embargo, una chispa pervivió en cada uno de ellos. Es por eso que, en Asturias, se celebra este año la XXXVII Selmana de les Lletres Asturianes .

De entre las múltiples reivindicaciones que buscamos los asturianos, la principal y vertebradora de todas es el reconocimiento del asturiano (con amparo de las variedades geográficas; entre ellas, el eonaviego) como lengua oficial en todo el territorio del Principado; el derecho y deber de la sociedad para expresarse en ella libremente, al margen de los ámbitos administrativos. Hacer de ella una lengua vehicular en todos los niveles de la enseñanza, poder plantear modelos de educación similares a las ikastolas vascas…

Son muchos los pasos que se han de dar, a veces, de gigante. Y muchas veces, se dan para atrás. No en vano, hace pocos meses, las cabezas políticas de la derecha asturiana celebraban que el español fuese ahora la única lengua a utilizar en los plenos de la Junta General. ¿Tanto peligro supone una lengua para la prosperidad de la región? ¿O acaso es molesto que no encaje del todo en esa definición rígida e inamovible de lo que es «ser español»? Al margen de los nacionalismos, el asturiano es una lengua hablada por 200.000 personas en todo el territorio del Principado, lo que equivale a una quinta parte de su población. Si tenemos en cuenta el número de personas que utilizan los amestaos, variedades geográficas y de contacto con el español, llega a casi la totalidad de sus habitantes. Eliminar las pocas manifestaciones del asturiano hasta ahora permitidas en el Gobierno del Principado no es solo un error: es demonizar una parte de nuestra identidad.

Pero a modo de bálsamo y jugando a las dos caras, quienes dirigen nos dan este periodo tan señalado en el calendario, en el que pregonar a los cuatro vientos que el asturiano está vivo. Y no solo está vivo a través de las publicaciones, recursos lexicográficos y terminológicos, gramáticas, espacios culturales, medios audiovisuales, doblaje de películas… El asturiano despierta cada vez más en la conciencia de los asturianos.

Es por eso que hoy, 6 de mayo a las 19:30 en la Estación del Norte de Oviedo, Asturias sale a la calle para reclamar su voz.

Aymara González Montoto

‘Diarios de Motocicleta’: la humanidad entre líneas


 

Instrucciones para el lector: reproduce el vídeo y lee el artículo con su música de fondo. Al terminar de leer, sumérgete en la música e imágenes del último vídeo. Y, desde luego, disfruta.

 


 

Corría el año 1952. La destartalada motocicleta “La Poderosa” reposaba sobre la acera del 129 de la Calle Rojas, en Buenos Aires. Mientras, Ernesto Guevara y Alberto Granado se fundían en un abrazo con la familia del primero. Después, con la pesadumbre del adiós y la electrizante exaltación de la inminente aventura, amarraban las últimas bolsas y mochilas a su Rocinante motorizado. Así, nuestros héroes, emprendieron un viaje que les llevaría al corazón del continente. Ante ellos se extendía toda América Latina. Desde la Patagonia hasta Caracas, pasando por Valparaíso, Cuzco y Lima.

150f457d480d2478e87e71f48fca19c5

Ernesto y Alberto se enfrentaron a la carretera como aquel que se enfrentó a molinos de viento, y fueron suficientemente valientes como para ver más allá que carreteras polvorientas y barro. Alberto y Ernesto, locos e idealistas, abandonaron la civilización para estar más cerca de la tierra. Se despojaron del estudio, del trabajo, de la familia y de Argentina para, como dice Joyce en “Portrait of an Artist as a Young Man”, forjarse una nueva identidad, convertirse en artistas. Y es que hace falta ser un artista para trazar con tanta maestría semejante retrato del continente y sus gentes.

Precisamente porque Latinoamérica no es nada sin los latinoamericanos, Alberto y Ernesto plasmaron, entre líneas, la esencia del continente en sus diarios de motocicleta. Una esencia que surgía de la unión entre Latinoamérica y sus gentes, donde tierra y sangre se funden en un solo ente. Un continente mestizo que, según Ernesto, comparte un mismo objetivo. Las pescaderas de Valparaíso, los ganaderos peruanos, los campesinos indígenas y los explotados mineros en el Atacama fluyen por las venas abiertas de un continente al que dan vida. Así, Alberto y Ernesto nos ofrecen un retrato de la América Latina explotada por los poderosos, esclava de la herencia colonial española… Una Latinoamérica enferma a la que curar.

 Y es que, la primera palabra de la tierna infancia de Ernesto Guevara fue “inyección”. Sabía, de primera mano, el sufrimiento que conlleva una enfermedad. Conocía la pesada carga que supone llevarla consigo y lo duro del tratamiento. Así, en la ruta, diario en mano, supo ir más allá de los meros paisajes que les regalaba la carretera para sumirse en las entrañas del continente y hacer el diagnóstico apropiado que le llevó a tomar el camino de la revolución. motorcyclediaries-bernal1_1096044881

En «Diarios de Motocicleta» vemos como la revolución de Ernesto no empezó en Cuba. Empezó en la ruta, donde se dio cuenta de que no quería que nadie sufriera porque entendía a la perfección lo que el sufrimiento implicaba. Da igual si la enfermedad es económica o de salud: lo que importa es que la enfermedad te aleja –o te aparta completamente– de la humanidad. Los mineros del Atacama, totalmente dependientes del patrón, sin lugar donde cobijarse y con la incertidumbre de si comerán o no ese día. Los leprosos a los que trataba en la colonia en el Perú, que eran separados de los sanos por el río que debían cruzar para atenderlos. El río…

Spoilers aparte, Ernesto en un momento dado durante su estancia en la colonia de leprosos, celebra su cumpleaños en la parte “sana” del río, donde se aloja el personal médico. De repente, mirando a la luz del campamento de los leprosos al otro lado del mismo, toma la decisión de cruzarlo a nado para celebrar su cumpleaños al otro lado del río. El otro lado del río, efectivamente, es mucho más que una mera cuestión de geografía. Allá, en el otro lado del río, están los otros. Ernesto, como recoge Jorge Drexler en la canción que cierra este artículo, remó, remó y remó. Y consiguió llegar a la otra orilla y festejar con aquellos que han sido apartados.

Ernesto Guevara nos enseña que, en lo más profundo del corazón, en el fondo de las entrañas llevamos la revolución. La revolución sale, hace deslizar el bolígrafo sobre el papel, sale por nuestras bocas en forma de grito desgarrado y dota a nuestros abrazos del calor de la humanidad. La revolución hace que en un arrebato de humanidad cruces un río en mitad de la noche para perderte en un mar de abrazos. La revolución es amor. the-motorcycle-diaries-dvd2

Hoy, miles de sirios, al otro lado de un río más grande llamado “Mediterráneo”, están arriesgando sus vidas para dejar de ser los otros. Los del otro lado. Aquellos cuya historia no es la nuestra, los apartados. Hoy, en África, millones de personas no tienen ni para comer y se sumen en viajes imposibles para cruzar el Estrecho y buscar una vida mejor. Hoy, miles de personas en España están en riesgo de exclusión social o corren el peligro de perder su vivienda, sufriendo quebraderos de cabeza.

Todos ellos están al otro lado del río. En nuestras manos está cruzarlo y, entre sus líneas, reescribir la humanidad.

 

“Lucharé. ¡En el nombre de mi padre, y en el de la verdad!”

Puede contener trazas de spoilers. No apto para imperialistas británicos.


 

 ‘En el nombre del padre’ es una película irlandesa del año 1993 dirigida por Jim Sheridan. Está enmarcada en la lucha del IRA frente a la opresión del Estado Británico, mostrándonos el clima conflictivo y altamente organizado del Belfast de los años 70. Gerry, joven gamberro y protagonista 2016210151748_3de la película, huye de Belfast por la falta de expectativas para chavales como él: conflictivos, divertidos y poco comprometidos con la causa irlandesa. Decide marchar a la ciudad del Támesis, con la mala fortuna que su llegada coincide con un atentado sangriento que pone en pie de guerra al Estado Británico: las bombas del pub Guildford. El IRA, en una etapa especialmente sangrienta, puso varias bombas en pubs o lugares concurridos por militares. Una de estas bombas fue la del pub de Guildford, que se llevó la vida de cinco personas.

Gerry, que no tenía que ver y, literalmente, pasaba por allí, fue detenido junto a su amigo Paul y retenido 7 días en comisaría. Finalmente, fue juzgado y metido en prisión por un crimen que no cometió. ¿Y cómo se mete en prisión a un inocente gamberro irlandés que solo buscaba drogarse y pasárselo bien?

Prevention of Terrorism Act 1974. La joya de la represión de la corona. Esta ley de «prevención» del terrorismo permitía que una persona pudiera ser retenida siete días sin ningún tipo de prueba o acusación consistente. Siete días sin abogado, ni cámaras ni nada. Siete días de tu palabra contra la de los policías que te interrogarán con palabras melosas y suaves caricias que, repitiéndose día tras día, acabarán por sacarte una confesión falsa. Y esto es precisamente lo que le ocurrió a Gerry y a Paul, quienes fueron torturados y obligados a firmar una confesión que no habían redactado. dvd_nameFueron obligados a mentir para ser juzgados y encarcelados, al igual que el resto de los cuatro de Guildford, entre los que se encontraba su padre. Creo que es importante recordar que, tras las detenciones de Gerry y Paul se detuvo a Paddy y Carole, amigos de los primeros que también pasaban por allí. Y no solo eso, sino que también estaban los siete Maguire, todos miembros de la familia Maguire, como Gerry, que fueron detenidos por supuesta colaboración con la célula que atentó en el Guildford. Y entre estos malvados terroristas se encontraba Conlon, padre de Gerry, quien era un simple trabajador honrado que trataba de ganarse la vida en Belfast. Hasta qué punto llega la ceguera ideológica ultranacionalista, ¿eh?

Y es que el autoritarismo y la represión legal son una piedra angular en cualquier estado. Althusser llamaba al uso de la fuerza represiva de manera legal “aparato represivo del Estado”. Según él, esto mantenía la dominación de la burguesía sobre la clase obrera, en este caso irlandesa. Pero también había que mantener a los británicos a raya, no fuera a ser que solidarizaran con sus compañeros irlandeses. 7973_1Siguiendo con Althusser, el Estado Británico hizo buen uso del control ideológico de la clase obrera, distorsionando su realidad de forma que no se solidarizaran contra opresores, sino oprimidos. ¿No tiene más en común un obrero de Lancashire con otro de Cork? ¿O es que un ricachón con mansión en Chelsea puede llegar a compartir intereses con un minero de Hull?

En la película se muestra fielmente cómo incluso la justicia, fuente de sabiduría y promotora de la verdad, no es más que una maquinaria legal a favor de los intereses del Estado. Recordemos cómo el juez opina, obviamente en voz alta, que no se explica cómo no se acusa a los inocentes de Guildford de alta traición. Debe ser que en su elegante casa a orillas del Támesis hippy y terrorista eran lo mismo, y cualquier prueba en contra era pura coincidencia.

¿Y por qué narices acepta la gente esta injusticia? No había pruebas para encarcelar a los cuatro de Guildford, ni a ninguno de los siete Maguire. Foucault decía que esto se debe a la norma y normalización: hay una aceptación social, una especie de consenso, que lleva a la población a ser conformistas como norma. Por ejemplo, los asistentes al juicio no se sorprenden con las acusaciones a la policía de tortura porque ni siquiera las creían. Para ellos la policía era garante de la unidad de la patria y era incuestionable. Es más, en la película se ve como gritan “que les maten” y lindezas del estilo. Todo sea por la patria, oh God save the Queen. El uso ideológico de la nación está presente a lo largo de la película, e incluso se llega a admitir que la farsa se cometió por asegurar la unidad de la patria. in-the-name-of-the-father

Lamentablemente, Conlon muere. El padre de Gerry, aquel humilde trabajador, acaba muriendo en la cárcel, a pesar de las campañas nacionales e internacionales por su liberación. Y Gerry recoge el relevo y lucha contra la ideología del Estado. En el nombre de su padre:

“Lucharé. ¡En el nombre de mi padre, y en el de la verdad!”

Gerry grita esto ante las cámaras del television cuando, al fin, es puesto en libertad. Sale trepando por la sala, esquivando periodistas y asistentes, se enfrenta a los periodistas y suelta su verdad. Esta película está hecha por lo mismo, para luchar por la verdad. Es una producción contraideológica que busca decir la verdad desde una perspectiva empática, haciéndonos sentir lo que los cuatro de Guildford sintieron encerrados en prisión por un crimen que no cometieron. La rabia corre por nuestras venas y, como Gerry, se libera cuando ruge ante las cámaras. La memoria de Conlon está impecable tras el juicio, Gerry es libre y el resto de prisioneros irlandeses también. Y nosotros, meros espectadores de la tragedia irlandesa, pensamos y simpatizamos con ellos. Y aprendemos que nunca hay que creer en la historia única, que suele estar contada por los vencedores.

1366_2000

Cine, ideología y cultura de masas: el papel de Hollywood en la construcción de la hegemonía estadounidense

El inglés se ha convertido en lengua franca. A lo largo del pasado siglo fue desplazando al francés y al alemán, lenguas de la diplomacia y de la ciencia respectivamente, hasta proclamarse vencedora en el pódium de los idiomas. La I Guerra Mundial marcó un antes y un después en el uso del inglés, pasando de ser enarbolado por el decadente Imperio Británico a ser extendido por el más que conocido imperialismo yanqui. No es ningún secreto que el auge del inglés coincida con el auge de Estados Unidos como potencia mundial. David Crystal, conocido académico británico, señala que una lengua necesita de un Estado fuerte y próspero para extenderse. Y es que los Estados Unidos han conseguido, a través de su hegemonía cultural, expandir el inglés llegando a los más recónditos rincones del globo.

Hegemonía, cultura y poder político. Cualquier cambio en la economía tiene repercusión en las instituciones ideológicas y la cultura, como defiende la filosofía marxista, y el inglés no es excepción. Valentin Nikolaevich Voloshinov, filósofo del lenguaje soviético ya advirtió de la fuerte interdependencia entre lengua, política y cultura, destacando la influencia de las dos primeras sobre la tercera. Para él, un Estado, al alterar su economía y política, puede aumentar su influencia en la cultura, ya sea lengua, literatura o cine. Y así lo hicieron los Estados Unidos con Hollywood. cultural-hegemony-1

Gramsci definió la cultura como una herramienta que nos permite encontrar nuestro sitio en el mundo y, desde luego, a entenderlo. A pesar de ser Gramsci uno de los máximos exponentes de la filosofía marxista, parece que los yanquis hicieron una buena lectura de sus aportes teóricos. A mediados del siglo pasado, los obreros de la producción cinematográfica tenían un rol crucial en la industria. Hollywood tenía una fuerte afiliación sindical, movilizaciones por los derechos de los trabajadores e intelectuales de izquierdas. Incluso comunistas –hasta que McCarthy se hartó claro está- tenían su hueco en Hollywood. No extraña tanto en este contexto que una encuesta realizada en los años previos al McCarthismo un 60% de la población vieran el socialismo como un posible “American Way”. La relación entre el cine y las masas en los States viraba hacia la izquierda.

Claro está que esto no agradaba a cierta parte de la población, y no precisamente la mayoritaria. Banqueros, empresarios y demás derechistas veían el auge de la izquierda en EEUU como peligroso. Eric Johnston, presidente de laCámara de Comercio de EEUU y futuro jefazo de la Motion Picture Producer’s Association ya abogaba por una supuesta “ideología del consenso entre clases”, un anticipo de lo que vendría después. Comprendiendo muy bien el concepto gramsciano de hegemonía, se dio cuenta de lo difícil que es que la clase obrera comparta los intereses de la burguesía a la que pertenecía. Es lo que tiene que sean antagónicos. Así fue como se dio cuenta de lo crucial de la industria cinematográfica como generadora de ideología.

Para conseguir esta hegemonía sobre las clases populares, Johnston fichó a figuras de la talla de Reagan, futuro presidente del país. ¿Por qué él? Por su enemistad con el sindicato de Hollywood, “The Guild”. 19471023_Ronald_Reagan_HUACReagan serviría para realizar el primer ataque contra lo que ellos denominaban “radicales de clase baja”. Progresivamente, se empezó la llamada “caza de brujas” contra intelectuales de izquierdas, siendo remplazados por otros de derechas. Al mismo tiempo, el gran capital inyectaba dinero en la industria, haciéndose con el control de la producción y pegando un gran giro hacia el anticomunismo y el conservadurismo, cambiando la opinión del pueblo estadounidense.

La represión no conocía límites. Orson Welles, director de Ciudadano Kane, fue investigado por el FBI por atacar al magnate de la prensa William Randolph Hearst. La policía y los servicios secretos estaban con el poder económico. El capital permeó en la industria y el mensaje de las películas basculaba entre consumismo, conformismo y tradicionalismo. Familias felices, capitalismo del guay y sentimiento patriótico –y anticomunista- al igual que los mensajes patriarcales que invitaban a la mujer a imitar los roles domésticos patrióticos usurparon las pantallas del país. Ya siendo Johnston presidente de la Motion Picture Producer’s Association decretó que ningún comunista o miembro de algún partido u asociación que ataque al gobierno sería contratado y que los que estuvieran serían despedidos. Así, el cine pasó de reivindicación a servidumbre. El cine dejaría de atacar a los poderosos para señalar al “enemigo común” e influenciar en la opinión pública.

No olvidemos que eran tiempos de guerra para el Imperio del Mal. La Unión Soviética seguía plantándoles cara y el humilde pueblo vietnamita resistía. Asimismo, Alemania estaba patas arriba con las revueltas de la oposición extraparlamentaria, en Francia volaban adoquines y Lisboa era una fiesta de fados y claveles. Estados Unidos se jugaba ser dueño del mundo y no podía fallar. Y la maquinaria ideológica hollywoodiense comenzó a funcionar de nuevo. Películas sobre la guerra de Vietnam que hablaban de las barbaridades cometidas por el Vietcong o grandes producciones que mostraban una visión caricaturesca del Telón de Acero inundaron la cartelería no solo norteamericana, sino mundial. Saving-Private-Ryan-giovanni-ribisi-27044922-853-480De hecho Salvar al Soldado Ryan hizo mucha más caja en Europa que en América. Así, Londres, Berlín y París hacían eco de la nueva propaganda estadounidense en sus cines, influyendo en la opinión pública europea.

La desconexión de la sociedad americana –e incluso mundial- de su propia realidad era un hecho. El capital había producido la suya propia y se la había metido doblada. En el caso de la antes mencionada Salvar al Soldado Ryan, expertos en historia coinciden en la distorsión de la participación de EEUU en la II Guerra Mundial. Esta película muestra al ejército estadounidense como indispensable en la victoria aliada sobre los nazis, cuando su participación estuvo realmente lejos de ser decisiva. En una encuesta realizada en Francia preguntando qué país había sido el protagonista de la victoria sobre los nazis un 57% de los encuestados eligió la URSS, mientras que solo un 20% se decantaría por EEUU. En 2004 se realizó la misma encuesta, pero arrojó datos totalmente distintos: 20% le asignaba la victoria a los soviéticos y un 58% a los yanquis.

Y es que la economía estadounidense crecía como la espuma a base de un frenesí de guerras imperialistas y golpes de Estado que terminaban en dictaduras favorables a sus intereses. El libre mercado yanqui dominaba –y domina- el mundo, y el cine era un negocio más para el Imperio. Un negocio que no solo generaba dinero, sino una hegemonía que ha puesto al mundo a sus pies pues, a pesar de sus bombardeos, saqueos y agresiones, ya nadie se cuestiona sus acciones.

¿O sí?

«Nosotras estamos en contra tanto de la explotación animal-humano como de cualquier otra»

Entrevista a la Asamblea Antiespecista de Salamanca


Hace un par de semanas los compañeros y compañeras de la Asamblea Antiespecista de Salamanca me invitaron a su asamblea abierta. Como todos los domingos de cada semana, se reúnen a las 21h en el CSA La Perrera, donde tienen un espacio para debatir cuáles serán sus próximas actividades e ideas. Una vez todos y todas estuvimos sentados, con los portátiles o los blocs de notas preparados, comenzamos a divagar. Y aquí está el resultado.

Eso sí, hay que tener en cuenta que, en esta entrevista, no hay una sola voz. Por razones de formato, las respuestas están escritas en la primera persona del plural y he tratado de aunar la diversidad de opiniones de los miembros de la asamblea. Haciendo un pequeño spoiler, tengo que destacar que esta asamblea es una suma de individuos unidos por una lucha común. Téngase en cuenta a la hora de leer la entrevista. Aclarado esto, allá vamos:


Bueno, creo que para empezar estaría bien una definición general de qué es el antiespecismo, ¿no?

El antiespecismo es, básicamente, rechazar la postura de que el ser humano es superior al resto animales. Implica vivir en libertad, horizontalidad, sin autoridades dentro de un mundo libre sin opresión. Por tanto, se puede entender como un rechazo a la superioridad y el antropocentrismo.

¿Qué tipo de actividades lleváis a cabo como asamblea? 

-Asambleas abiertas: domingos 21h en el CSA La Perrera -Comedor vegano: todos los miércoles a las 15h en el CSA La Perrera.

-Asambleas abiertas: domingos 21h en el CSA La Perrera
-Comedor vegano: todos los miércoles a las 15h en el CSA La Perrera.

En líneas generales, participamos en la organización un comedor vegano que lleva funcionando ya 8 años aquí en La Perrera, en el que cada persona paga la voluntad. El dinero que se sacamos lo donamos a una causa benéfica por los animales. También hemos hecho –y hacemos– diferentes campañas. Colaboramos con otros colectivos y difundimos información sobre veganismo y antiespecismo. Y bueno, hemos repartido información sobre el uso de las pieles antes de la fiesta de Navidad para concienciar sobre el daño que produce, al igual que hemos distribuido fanzines de la distri, proyectado documentales o tenido debates internos sobre temas como la posesión de mascotas.

¿Qué victorias ha logrado el antiespecismo?

Bueno, esto habría que concretarlo. Creemos que más que victorias son avances hacia una sociedad más justa y libre. Podemos poner el ejemplo de Holanda, donde ya no hay granjas de visones. Aún así, bueno, es por una ley, por lo que se podría decir que es autoritario al ser algo legislado. Es complicado. También ha habido cientos de campañas, como los circos sin animales, que han tenido un gran éxito. Y lo mejor, sinceramente, es que la lucha antiespecista ha generado un debate que antes no existía. ¿O acaso los grandes medios hacían eco de estos asuntos hace 30 años?

Al ser un espacio político emergente, ¿cómo de difícil es hacer llegar el mensaje a la gente?

Creemos que buena parte de la gente se niega totalmente a escuchar y a darse cuenta de las opciones existentes. No quieren siquiera planteárselo. Sí que ya hay conciencia de lo que es el veganismo pero se tiende a pensar que el veganismo es una dieta. El concepto no se tiene, se cambia gracias a como el capitalismo usa el veganismo como dieta. Y luego están los típicos contraargumentos.

Hablando del veganismo, mucha gente confunde ser vegetariano/a con vegano/a. Sin embargo, el antiespecismo es necesariamente vegano. ¿Por qué?

El veganismo es inherente al antiespecismo. No obstante, sí que hay gente dentro del movimiento que está en camino a ello, por ejemplo siendo vegetariana. Aún así, estas personas están en camino a ello. Hay que recalcar que respetamos la individualidad de cada persona, y que por tanto entendemos que cada una va a su ritmo. Pero vamos, que no se puede rechazar la ayuda de alguien por ser vegetariano, ya que cada persona es un mundo y, aunque se le puede comentar lo que sea, hay que respetarlo.

En ocasiones se critica ser vegano o vegetariano por concebirse como una lucha individualista. Sin embargo, vuestra asamblea hace esta posición colectiva y la lleva más allá. ¿Cómo cambia el veganismo con el activismo antiespecista?

[Esta pregunta es compleja y divide a la asamblea, en parte]

Digamos que ser vegano o vegana es una decisión política que cada persona define de manera personal e individual. Creemos que en esta decisión hay una parte individual, en la que cada individuo decide cómo llevar su veganismo y una colectiva, que coincide con participar en una asamblea como la nuestra. El antiespecismo es una suma de individualidades, desde luego. Es que joder, ser vegano es más que dejar de comer filetes. Es posicionarse en contra de la experimentación y la explotación animal, es algo 12722055_10208798538351880_304782600_nmucho más grande. Trasciende lo personal a lo colectivo. Se establecen una serie de bases o principios que habría que respetar, pero dejando margen a cada miembro para que lo lleve como quiera. Estas bases funcionan como un abanico: cada persona puede abrirse o cerrase más en base a ellos. Por ejemplo, hay espacios en los que los individuos que lo forman deciden que ese espacio colectivo sea vegano, pero cada persona tiene su opción personal. Es complicado, pero así la gente tiene la libertad para hacer lo que quiera al mismo tiempo que respetando al resto.

Hay partidos se autodenominan animalistas. ¿Os parecen realmente así?

Pues para empezar, no se consideran veganos. Nosotros no somos animalistas. El animalismo es una postura de bienestar para los animales, orientada a que sufran menos y que no haya maltrato. El problema es que esta postura se encuadra dentro de que los animales siguen siendo recursos explotados por el ser humano, aunque en mejores condiciones. Está más ligado a mascotas o a que los animales en las granjas vivan mejor, por lo que ahí está implícito que están de acuerdo con la explotación animal. Además, a veces se posicionan a favor a endurecer las condenas por maltrato animal, pidiendo que se encarcele a los humanos. Ahí se entrevé una doble moral pues sigue habiendo maltrato, aunque en este caso sea el del sistema en una cárcel.

¿Cuál es la relación entre antiespecismo y anticapitalismo? ¿Conduce el antiespecismo hacia un tipo de sociedad sostenible y ecológica?

Totalmente. El capitalismo es un sistema que permite que los intereses de unos estén por encima de los de otros y eso permite que se llegue a la explotación de unos seres 12696116_10208798533671763_915542196_nsobre otros. Nosotras estamos tanto en contra de la explotación animal-humano como de cualquier otra. Creemos que si no asumes el veganismo enmarcado en otro marco ideológico puedes llegar a hacer anuncios machistas como PETA o comprar verduras en Mercadona. Por tanto, antiespecismo y anticapitalismo tienen que ir de la mano por ser una lucha antiautoritaria como tal: humanidad, especie, sistema y sexo.

¿Cómo es vuestra relación con otros espacios políticos?

Dentro de la asamblea cada persona tiene su idea política. Eso sí, se están haciendo cosas con otras asambleas, por ejemplo ecologismo y veganismo. Aún así, el antiespecismo no está tan valorado, no se toma tan en serio y se tiende a apartar. Entonces hay que hacerse un espacio porque es algo nuevo y emergente y la mayoría de formaciones no dice nada. Y bueno, la globalización lo hace más fácil pero no va precisamente de la mano. También tenemos relación con otras luchas, como el feminismo. De hecho la asamblea está definida de manera muy clara: asamblearia, transfeminista, anticapitalista, antisexista y antirracista.

Asambleas abiertas: domingos 21h en el CSA La Perrera

Comedor vegano: todos los miércoles a las 15h en el CSA La Perrera.

Facebook: https://www.facebook.com/antiespecistasalamanca/?fref=ts

Blog: asambleantiespecistasalamanca.noblogs.org (Especialmente útil para ver noticias relacionadas con el antiespecismo y la historia del mismo)

¿Afecta la televisión a tus decisiones?

8-power-poses-that-will-make-you-more-confident-at-work

¿Eres médico, abogado, criminólogo, futuro político o físico? Pues permíteme decirte que quizás hayas escogido tu carrera por una serie de televisión. Parece ser un secreto a voces que recorre artículos y noticias en cientos de medios de comunicación de todo tipo de países independientemente de su sistema económico, gobierno o religión.

Universidades como Harvard (EE.UU.), Oxford (Reino Unido), Cornell (EE.UU.), Barcelona (España), Sorbona (Francia), la Estatal de Kazan (Rusia) o Johann Wolfgang Goethe (Alemania) ya han descrito con toda su logística de números, porcentajes y parafernalias cómo los ingresos a determinadas carreras se han disparado después de los éxitos de ciertas series televisivas.

¿Cuáles, cuándo y por qué?

Empecemos con el caso que parece ser el detonante de todo esto, y por ello el más fácil de comprender ya que se sigue produciendo a día de hoy. En 1994 la serie norteamericana (y voy a poner sólo una vez norteamericana porque la mayoría lo son, a excepción de una o dos británicas con aires de grandeza) “URGENCIAS” nacía envuelta en dramones lacrimógenos y romances “crepusculeros” creando la idea de que los médicos eran ricos, guapos, con un puesto de reconocimiento social en las clases más altas y sobre todo, que ligar estaba garantizado entre operación y operación. Para los que seáis demasiado jóvenes para recordarlo, los 90 en España no fue la mejor época para los médicos: paro, huelgas, salarios de risa y derechos laborales inexistentes llevaron a muchos de nuestros médicos a emigrar a otros países. Por lo que mientras en los yankees 90 los ingresos en las facultades de medicina subían como la espuma, en España no sería hasta principios del 2000 con series como House, Anatomía de Grey o Hospital Central lo que reactivaría los deseos de los jóvenes españoles de convertirse en médicos súper atractivos, incrementando cada año desde 2005 en un 12% los españoles que estudiarían medicina.

Para entender el boom de las series de abogados es importante saber que en EE.UU. odian a los abogados, conocidos como greedy-usurer (doblemente usurero), y habiendo por cada chiste de cualquier tema, 5 chistes de abogados. Quizás esta es una buena razón por la que el gobierno de la tierra de la libertad quiera alentar a los jóvenes boy-scouts a elegir esta carrera, para poder seguir demandando a diestro y siniestro que sabemos que es lo que les mola. Desde 1990 con Ley y Orden no son pocas las series de televisión sobre abogados, con todo tipo de tono, temáticas y tramas, como Ally McBill, Suits, The Good Wife etc. Y todas y cada una, también desde el 2000, han llegado a España; y aunque todos sabemos que la abogacía siempre fue y será una carrera muy mainstream los números no engañan, llegando a triplicarse el número de alumnos matriculados en derecho de 2000 a 2015.

Criminología es una carrera que ni siquiera existía en España hasta 2004, cuando la Universidad de Barcelona la trajo en contra de las recomendaciones del resto de universidades que le aseguraban sería un fracaso. Y es que es interminable la lista de series que idealizan este trabajo (ni siquiera hablaré de ninguna policíaca), simplemente con todas las variantes de C.S.I tenemos más que suficiente para hacernos una idea. Actualmente se puede cursar criminología en 48 de las 74 universidades comprendidas en España.

¿Quién quiere dinero cuando puedes tener poder? Este es uno de los eslóganes escondidos en series como House of Cards, Scandal, Madam Secretary o The Wire. Pues quieras utilizar este “poder” para hacer el bien o el mal, el “poder” es un concepto nuevo que se ha instalado como un hambriento gusano en muchos cerebros españoles. Después de los casos de corrupción, apatía política y lideres ineptos, el resultado ha sido la creación de dos nuevos partidos políticos y un hito histórico en nuestro país. Y es que, cuando en 2004 muchas facultades se planteaban desterrar el programa de ciencias políticas por falta de alumnos, en 2015 esta olvidada de muchos se convirtió en la primera carrera de “letras” más cursada y la séptima del resto de campos.

Y llegamos a mi favorita, el fenómeno Big Bang Theory. Es nuevo, fresco, desternillante y cautivador. ¿Quién no quiere viajar al espacio, recibir un premio nobel o salir de cervezas con Stephen Hawking? Un mundo infinito de posibilidades nerd se abren al valiente que se atreva con las carreras de física, química o matemáticas. Y es que en ellas reside el cambio más radical, multiplicándose en 2015 por 20 el número de alumnos que había en 2010 (lo que quiere decir que por cada alumno que había en 2010, este año han ingresado 20 más). Maldito Sheldon Cooper, tu aspérgica personalidad nos ha robado el corazón.

¿Casualidad o teoría conspiratoria?

Da miedo pensar que la televisión puede influirnos más de lo que nos gustaría, llevándonos de la manita por un camino que quizás ni tu familia, amigos, pareja, libros de autoayuda o sueños infantiles nos habrían llevado. Por desgracia, en este caso la realidad no supera la ficción, y los médicos glamurosos, los abogados ricos pero nobles, los criminólogos con herramientas de Star Wars, los políticos con el carisma de Kevin Spacey y los físicos amigos de Hawking brillan por su ausencia, creando cada vez más profesionales frustrados al no ver realizados sus sueños. Quizás solo seamos piezas de ajedrez dirigidas por las multinacionales en su gran partida de “jaque-gano-mas-dinero-.que-tu-porque-tengo-más-trabajadores-mate”. Quizás me odies porque no elegiste así tu profesión y de hecho te encanta. Quizás un poco de ambas.

Privacidad, imágenes y cultura de masas: de Henry James a las redes sociales (I)

1913

Nos encontramos a finales del siglo XIX, período gris para la decadente aristocracia europea y de frenesí para la próspera burguesía americana. En este contexto, Henry James, siendo un puente entre ambas civilizaciones a través de sus novelas y relatos, exploraba la psicología de personajes de ambos mundos a través de su más que conocida técnica del punto de vista. Las fronteras entre el nuevo y el viejo mundo se diluían en el fondo del charco que los separa, y con ellas las diferencias culturales que se fundían en el frenesí económico y social del capitalismo.

Como era de esperar, la literatura de la época cambió radicalmente. La prensa supo adaptarse ante el creciente estrés de la sociedad americana y europea de la época, en las que aparecían los primeros signos de la posterior cultura de lo inmediato. Los periódicos sensacionalistas, llamados tabloids en inglés, consiguieron aunar la producción masiva y la sencillez o amarillismo de los contenidos, creando un tipo de lectura simple, entretenida y barata al alcance de todo el mundo, independientemente de su clase social, homogeneizando la opinión pública.

Fue en este contexto turbulento cuando empezó a haber un desequilibro entre la esfera pública y la privada. El amarillismo de la prensa se tradujo en un creciente interés por la personalidad y vida de los autores, que igualmente llevó a un impulso cultural que amenazaba las distinciones entre ambas esferas, distorsionándolas a favor de los tabloids de la época. Mirror-anniv-ed-8Ante la emergente amenaza de los medios de masas, James quería preservar su ‘cuarto sin invadir’ en el que poder separar su vida privada de la pública. Con esta idea del cuarto en la cabeza, defendió a capa y espada el derecho a la privacidad no solo del autor, sino de la sociedad en su conjunto, de manera que cada individuo pudiera decidir en qué medida la relación entre su cuarto privado y el ámbito público fuera más o menos permeable. A pesar de que las personas, independientemente de su fama, pudieran decidir qué porción de su vida privada entregaban a la vida pública, la imperante necesidad de saber por parte de un público bombardeado con sensacionalismo empezó a violar la privacidad de numerosos autores.  

¿Cuál fue la excusa? La expansión del conocimiento. Ya en la época del auge de los medios de masas, se estaba dando un fenómeno con raíces burguesas llamado “derecho a saber”. Como indica el historiador Jurgen Habermas, ya en el siglo XVIII la burguesía se posicionó en contra del privilegio de la monarquía y nobleza de la privacidad. Para hacer justicia, atacó tal privilegio para desenmascararles y pasarles por encima, para así posicionarse a la cabeza de la sociedad y la economía. Un ejemplo de este fenómeno podría ser Dangerous Liaisons, novela escrita por Pierre Choderlos de Laclos y publicada en los años que precedieron a la revolución francesa. Si bien esta novela narra, de manera epistolar, las complejas historias cuasi telenovelescas de la aristocracia francesa, lo más interesante es ver cómo ataca su privacidad desmenuzando el pensamiento aristocrático a través de sus acciones cotidianas, sus contradicciones de clase y su inmovilismo. Laclos quitó el tradicional aura de pureza de la aristocracia para hundirle la cara en el barro.

Si la burguesía ya atacó la privacidad de la aristocracia para desbaratar su poder, ¿es la actual masificación de los medios de masas el siguiente paso para bajar la privacidad, una vez más, de escalón y seguir «haciendo justicia»? La privacidad es la forma más profunda e integral de propiedad: une al propietario y a la propiedad en el mismo cuerpo. Por tanto, desposeer a una persona de su privacidad supone, en parte, la deshumanización de la misma, a merced de las imágenes de los medios de masas que suplantan a la persona en sí.

Voy a tratar de explicarme. Siento insistir con las imágenes de Dabord, pero en este caso no puedo dejar de mencionarlas. Al robar la personalidad se roba parte de una persona, ese trozo usurpado pasa a dominios públicos, pasando por las manos de los medios de masas. En sus laboratorios malévolos y sensacionalistas edulcoran, modifican y juegan con él, moldeándolo a su gusto para ofrecérselo a las masas a través de sus medios. Lo que se nos muestra por la televisión son  imágenes fuera de la realidad. Una realidad que homogeiniza la destrucción de la privacidad y la extiende a todas las capas sociales.

2016. Ya ha pasado más de un siglo. ¿Qué tenemos ahora? Lo veremos en la segunda parte del artículo.